
En estos días que nos parecen tan duro rondan en mi cabeza artistas que fueron encerrados por causa de fuerza mayor, ellos no pudieron elegir, por motivos que se escapaban a su control tuvieron que pasar años no precisamente en sus casas, es el caso del “Pintor de gatos” las imágenes que os muestro seguro que os suena, ya las habéis visto, son gatitos tiernos graciosos e infantiles que nos alegran el día.

Pero, cómo alguien se dedica a pintar gatos y de esta manera. Ante todo pongámosle nombre, Louis Wain (1860-1936) artista inglés nacido en Clerkenwell, estudió en la West London School of Arts, donde llegó a dar clases. Sin embargo abandonó esta profesión para centrarse en su pintura. En este punto para ganarse la vida comenzó a trabajar como ilustrador en revistas como Illustrated London News. Donde principalmente dibujaba todo tipo de animales.Las caricaturas de gatos llegaron posteriormente, cuando su esposa Emily enfermó de cáncer de mama, débil, Emily siempre sonreía al ver a su gato Peter, algo que entendemos a la perfección todos los que tenemos mascota. Para animar a su esposa comenzó a hacer caricaturas de Peter en actitudes y situaciones divertidas, esto le empezó a reportar cierto éxito centrándose únicamente en sus caricaturas gatunas.

¿Y cómo son estos gatos? Son figuras antropomorfas, gatos con actitudes humanas y realizando actividades solo propias de los humanos. Al principio eran gatos con cuerpo de animal que, por ejemplo, leían el periódico. Poco a poco se fueron humanizando. Su intención a la hora de realizar las caricaturas pasó de un entretenimiento a caricaturizar la sociedad inglesa del momento. Solía recorrer la ciudad, acudir a los ambientes sociales y dibujar lo que veía, siempre transformando a las personas en gatos, estos dibujos llegaron a gustar tanto que ilustró varios cuentos infantiles, era contratado en ediciones de los más importantes periódicos de la época, así como calendarios, postales etc. El mayor éxito de su carrera llegó cuando publicó su propia revista “Louis Wain Annual” este éxito sin embargo, no pudo ser compartido con Emily, murió antes de poder ver a su marido reconocido por la élite inglesa.


Y que tiene todo esto que ver con hablar de artistas encerrados, pues bien, Louis, tras años de éxitos, comenzó a tener cambios en su carácter, llegando a sufrir alucinaciones y ataques de ansiedad, fue diagnosticado de esquizofrenia, todos estos cambios fue expresándolos en su pintura, si bien continuaba pintando gatos, eran mucho más coloridos y abstractos, dejando a un lado las escenas bucólicas que le hicieron famoso. Llegó a estar tan enfermo que tuvo que ser encerrado en un hospital psiquiátrico, no obstante las condiciones del lugar eran tan lamentables y él era tan querido que H.G Wells contactó con el Primer ministro y consiguió que le trasladaran al Bethem Royal Hospital, donde las instalaciones y las condiciones eran muy superiores, estando dotado de jardín e incluso de una colonia de gatos a los que por supuesto se dedicó a retratar ya no como personas, su arte fue evolucionando hacia la abstracción, realizando combinaciones de líneas, formas caleidoscopicas y colores vivos, nos muestra un impulso creativo, la forma de expresar lo que siente alguien que no tiene otro medio para hacerlo. El punto de vista de una vida que jamas seremos capaces de ver.

Y así pasó los últimos quince años de su vida, encerrado y pintando, sus amigos, siempre leales, se encargaban de que nunca faltaran gatos en aquel jardín. H.G.Wells afirmó que “Los gatos de Inglaterra que no se parecen a los gatos de Louis Wain se avergüenzan de sí mismos”

Y es que el arte es una vía de escape, una de las mejores maneras de expresarnos, desde aquí os animo a coger un lápiz y un papel y expresar a través de un dibujo o un escrito vuestros sentimientos, no hay nada mejor que soltar lo que uno lleva dentro y dado que nos quedan días en esta situación que mejor que desahogarnos

A continuación os dejo más imágenes de sus gatetes.





Y como curiosidad se está rodando una película sobre su vida dirigida por Will Sharpe y protagonizada por Benedict Cunberbatch y Claire Foi.