Bienvenidos a todos los que os habéis tomado un ratito para sumergiros en lo que he denominado mis aventuras literarias. Y es que soy una persona a la que los libros le parecen fascinantes, de esas que cuando se acaban un libro que les ha encantado se toman unos días para pensar en él, para dar vueltas a la historia, los personajes l, que hubiera hecho yo en el lugar del protagonista, porque no hizo esto o lo otro, soy de las que da marcha atrás cuando se rememora un suceso, tengo que releer esa parte. ¿Os hacéis una idea no?
Y que mejor que compartirlo por esta vía, no soy una crítica literaria ni pretendo serlo, pero este blog me da la oportunidad use recomendar (o no) los títulos no solo que me acabo de leer, los que me han dejado huella, los que quiero volver a leer, o los que he detestas de principio a fin. Porque cuando empiezo un libro le doy la oportunidad hasta el final, por algo lo empiezo pero hay veces que son infumables y que estoy deseando acabarlo, de esos también os hablaré.
Aquí empieza mi nueva aventura en este blog. Entre libros y café: mi aventura literaria
Este título también me da la oportunidad de hablar de café, el elixir que me da la vida (pero no creo ser tan osada)
El Arte o te apasiona o te horroriza pero nunca te deja indiferente.
Leonardo Da Vinci
Esta es una frase que me persigue desde que empecé a leer sobre arte, digo leer y no amar porque he amado el arte desde que era niña. Esta reflexión se queda grabada por la simple razón de que es cierta, es imposible estar indiferente delante de una obra de arte, puedes amarla con pasión o puede que sólo un poquito, al igual que puedes detestarla con mayor o menor intensidad. Pero todos tenemos algo que decir, que opinar, da igual si tienes más o menos conocimientos, el gusto es propio.
En este blog quiero plasmar todo aquello que llevo dentro, desde las grandes obras que todos conocemos, hasta las más pequeñas curiosidades que pasan desapercibidas.
Imperio romano, Peste negra, Segunda Guerra mundial, pero siempre Provenza.
Iain Pears
Editorias Seix Barral
ISBN 9788432296567
Barcelona
2005
560 páginas
El sueño de Escipión es una obra cautivadora y provocativa que desafía los límites de la narrativa convencional. Iain Pears demuestra su destreza literaria al entrelazar magistralmente tres historias en diferentes épocas y lugares, transportándonos a un viaje intelectual y emocional que nos deja sin aliento. Con una prosa elegante y detallada, Pears nos sumerge en un mundo complejo y profundo, explorando temas universales como la filosofía, la historia y la naturaleza misma de la humanidad.
Los personajes están hábilmente construidos . Cada uno de ellos tiene su propia voz distintiva y una perspectiva única sobre la vida y el mundo que les rodea. A medida que avanzamos en las páginas, nos vemos inmersos en sus vidas y dilemas, nos conectamos con sus emociones y nos enfrentamos a preguntas existenciales y éticas que hacen que te separes del libro unos instantes para reflexionar sobre lo que acabas de leer.
Una de las maravillas de esta novela es la forma en que Pears teje hábilmente las conexiones entre las tres historias aparentemente independientes. A medida que los hilos narrativos se entrelazan, se revelan sorprendentes revelaciones y giros que me mantuvieron en constante asombro y expectación.
Además de su trama apasionante y su intrincada estructura, «El sueño de Escipión» es una obra que nos invita a reflexionar sobre la condición humana. A través de sus páginas, somos desafiados a cuestionar nuestras propias creencias y prejuicios, a explorar los límites del conocimiento y a examinar la interacción entre el individuo y la sociedad. Esta novela es un festín intelectual que nos empuja a expandir nuestros horizontes mentales y a contemplar nuestra existencia desde nuevas perspectivas.
En resumen, esta no es una novela para leer, sino para prestar atención a todo lo que nos plantea, despierta nuestro intelecto y nuestras emociones, y nos lleva a un viaje inolvidable a través de las épocas, una vez que lo terminas te garantizo pensarás en ella durante días y te será difícil comenzar otro libro. Si buscas una lectura desafiante y enriquecedora que te haga reflexionar sobre el mundo que te rodea, no puedes dejar pasar «El sueño de Escipión» pero esto simplemente es una opinión. Acepto la tuya.
Hace unos años, descubrí una película que me encantó, un thriller de los de morderte las uñas hasta los nudillos, y es que no sólo me gustan los thrillers sino el cine europeo, esta película es concretamente noruega. Cuál fue mi sorpresa al acabar de verla cuando descubro es está basada en un libro con el mismo nombre, Headhunter, de Jo Nesbo. Intenté hacerme con el libro, pero por desgracia estaba descatalogado, me sigue pareciendo increíble dado que el autor tiene publicadas más de una docena de novelas. Pero claro en noruego. En estos años me he acordado y olvidado de esta película mil veces. Hasta que en una de esas listas de libros que quieres en papel lo incluyes y te empecinas en conseguirlo. Mi suerte llegó con el descubrimiento de Wallapop, una ONG vendía montones de libros para recaudar dinero y entre ellos una portada donde nada más y nada menos aparece Jaime Lannister en blanco y negro… ehm bueno obviamente no tiene nada que ver con Juego de tronos, pero es uno de los actores principales de la película y por tanto portada del libro, por cierto que su nombre es Nikolaj Coster-Waldau. Y ahí estoy yo loca y emocionada por encontrarlo, el libro claro, Jaime está muy visto. Una semanita tardó en llegarme y lo devoré. Lo bueno es que hacía una década que había visto la película por lo que la mayor parte era nueva. Me acordaba de cosas, pero muchas escenas yo no tenía ni idea.
Pero es que no acaba aquí, típico viernes noche, hace un frío horrible y te quedas en casa, mantita y peli. Y que peli escoge mi chico… sin saber que se trataba del libro que me acababa de terminar, recomendado por filmaffiny… pues si Jaume Lanniester en Noruega. Mi alma friki por los libros lo saco de la estantería para remarcar que se trataba del mismo (lo que me tiene que aguantar en algunos momentos…)
Ahora es cuando vienen las preguntas ¿Qué es mejor la película o el libro? Bueno pues a esa pregunta siempre me niego a responder, el libro es bueno como libro y la película es buena como película. Eso sí, es muy fiel al libro.
Dicho todo esto, ¿De que trata? sigue la historia de Roger Brown, un exitoso reclutador de ejecutivos que lleva una doble vida como ladrón de arte para mantener su lujoso estilo de vida. A pesar de su éxito profesional, Roger siempre se siente inferior debido a su baja estatura y busca constantemente impresionar a su bella esposa, Diana, que está acostumbrada a un nivel de vida extravagante.
Para financiar su estilo de vida, Roger roba obras de arte valiosas y las reemplaza con falsificaciones, aprovechando su trabajo como reclutador para obtener información sobre las casas de sus clientes. Sin embargo, su vida da un giro inesperado cuando decide robar una pintura extremadamente valiosa de un candidato a ejecutivo llamado Clas Greve. Cuando Roger roba la pintura, descubre que Greve no solo es un candidato ideal para un puesto ejecutivo, sino que también es un exmilitar altamente entrenado y peligroso. Pronto, Roger se encuentra envuelto en un juego mortal de gato y ratón con Greve, quien hará todo lo posible por recuperar lo que le han robado. A medida que la situación se intensifica, Roger se ve obligado a enfrentar sus propios demonios y a luchar por su vida mientras intenta desentrañar una conspiración mucho más grande de la que nunca imaginó. La novela está llena de giros inesperados, suspense y momentos de acción, manteniendo al lector en vilo hasta el final.
Es una historia emocionante que combina intriga, crimen y suspenso con una exploración profunda de la naturaleza humana y los dilemas morales.
Te la recomiendo al 100% pero esto es simplemente una opinión. Acepto la tuya.
Quiero compartir un poquito de Semana Santa, bueno poquito según se mire, porque ya te adelanto que va para largo. Y es que hay tanto que decir que ni se por donde empezar: procesiones, pasos, cofradías… Tal vez lo mejor sea comenzar desde el principio: ¿Por qué se celebra la Semana Santa de esta manera en Valladolid? La tradición comienza en los conventos, donde surgieron las cinco primeras cofradías de la ciudad, que aún perduran: Vera Cruz, Angustias, Piedad, Sagrada Pasión y Jesús Nazareno. Fue en los siglos XVI y XVII cuando el fervor por la Semana Santa alcanzó su apogeo, pero claro cuando tienes a escultores de la talla de Juan de Juni y Gregorio Fernández, entre otros, es imposible que los sentimientos no exploten.
Sin embargo, todo empezó a decaer en el S.XIX donde se desvirtuó la idea propia del significado de la Semana Santa, debido a la proliferación de puestos de comida y bebida en las calles. Imagina la escena: cofrades con sus hábitos, imágenes sagradas adornadas con flores, y de repente, la tentación de detenerse para disfrutar de un suculento plato de carne, porque claro, estás haciendo mucho esfuerzo. La situación se descontroló por completo. De estas que nos invaden los franceses y claro cortaron con todo lo que se hacía en Semana Santa lo malo pero por desgracia también lo bueno, dejando únicamente una procesión el Viernes Santo, Luego querían que les tuviéramos cariño.
Una vez les expulsamos se vuelve a retomar la Semana Santa. El verdadero resurgir será en 1920 con el Arzobispo Gandásegui, el arquitecto e historiador Juan Agapito y Revilla y el director del Museo de Bellas Artes Francisco Cossio, ellos recuperaron las procesiones con la colaboración de las cinco cofradías penitenciales, las imágenes del museo. Se unieron asociaciones religiosas laicas al proyecto, dando lugar a la creación de nuevas cofradías y expandiendo la procesión general del Viernes Santo. Con el paso de los años, estas nuevas cofradías han contribuido con nuevas tallas, enriqueciendo aún más la tradición.
Remigio Gandasegui. Juan Agapito y Revilla. Francisco Cossio
Y esta es un poco, a grandes rasgos, como surge la Semana Santa que todos conocemos.
¡Por el amor de Dios! Cuantas veces habremos utilizado esta expresión. Su significado lo conocemos todos, se utiliza cuando algo nos escandaliza y el mundo del arte sabe mucho de escandalizar. Este es uno de esos ejemplos que precisamente se titula For the Love of God (Por el Amor de Dios) el autor Damien Hirst, un artista británico. Es conocido por sus obras conceptuales, provocativas y polémicas, que abordan temas como la muerte, la vida y la vanidad. Es famoso por su serie de animales conservados en formaldehído, como el tiburón titulado The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living. Pero este no es el ejemplo de obra que escandaliza que os quiero mostrar sino ¡por el amor de Dios! Una pieza realizada en 2007 y no es nada más ni nada menos que un molde de platino de una calavera humana, sí Humana, con 8.601 diamantes sin defectos entre los que se encuentra un diamante rosa en forma de pera en la frente. El precio… os lo cuento más adelante.
Primero contaré que quiere expresar el artista, es una exploración de la muerte, la vanidad y la obsesión por la riqueza y el lujo. La calavera es una representación impactante y provocativa, desafiando las nociones convencionales de belleza y arte. Como os podéis imaginar generó una gran polémica y dividió opiniones, algunos la consideraron una obra maestra y otros la criticaron como un mero acto de comercialización y exceso. La obra ha sido exhibida en varios museos y galerías alrededor del mundo, capturando la atención del público y generando debate sobre los límites del arte contemporáneo. Pero no solamente destaca por el lujo y la ostentación sino que no hay que olvidar que se trata de una calavera humana, la calavera de una persona que es utilizada como un objeto artístico, con lo que la ética, el respeto a los fallecidos e incluso las creencias de muchas personas ha generado toda parte de críticas, muchas personas consideran que el uso de una calavera de una persona real convierte el arte en, como mínimo, irrespetuoso y ofensivo.
Por otro lado estaría el exceso de uso de diamantes, si bien siempre se han oído quejas del uso de materiales preciosos en obras religiosas de hace cientos de años, este desfase económico para una pieza moderna no deja indiferente a nadie. Cómo es lógico la comercialización y la atención mediática en torno a la obra también han sido objeto de crítica. Algunos ven la obra como un intento de generar publicidad y aumentar el valor de la pieza a través de su exclusividad y su precio elevado. Pues en términos de precio, «For the Love of God» es una de las obras de arte más caras jamás creadas por un artista vivo. En 2007, se vendió a un grupo de inversores privados por una cifra estimada de £50 millones (alrededor de $100 millones en ese momento). En 2008 se embolsó más de 150 millones de euros tras vender varias de sus obras en la casa de subastas Sotheby’s. Damien Hirst diseñó la Union Jack gigante que cubría el escenario en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y planea abrir su propia galería al sur de Londres en 2014, en la que expondrá su colección de arte personal.
En mi opinión, y esto es una opinión, con esta obra el autor ha conseguido lo que quería, llamar la atención. No olvidemos que como he dicho al principio, es conocido por obras provocativas y sobre todo polémicas, no creo que lo que Damien Hirst quisiera es que su calavera acabara en un museo sino que provocara que todos hablásemos de ella. Yo precisamente le estoy dando eso que reclamaba. Y sí, me escandaliza el coste de la obra, pero más aun me interesa saber de quién es la calavera, pues no olvidemos que es real, pero eso también nos lleva a la polémica de que los museos están llenos de restos humanos, expuestos como cualquier otra pieza, ¿porqué ésta ha de ser diferente a las calaveras egipcias, mayas, prehistóricas etc.?
Es una época muy extraña para mi, no están siendo momentos fáciles precisamente por lo que me he dedicado a buscar aquello que me hiciera sentir un poco mejor, porque como siempre digo, el arte hace que se remuevan los sentimientos y yo ahora necesito alegrías, por eso rebuscando entre las obras de arte más extrañas me he encontrado una ranita muy chiquitita y curiosa, no, no es la de Salamanca, está un poquito más lejos… en Rusia nada menos, en una ciudad llamada Tomsk, es posiblemente la escultura más pequeña del mundo y si, conozco las nano esculturas de Jonty Hurwitz de las que hablaré en otro artículo, ahora me apetece más hablar de una escultura que se pueda ver sin necesidad de un microscopio, aunque si eres miope como yo no te olvides las gafas puesto que esta ranita mide unos 44 milímetros, que no centímetros, pero se ha hecho tremendamente popular, como dijo Dani Martin “Ay pequeño, que grande puedes llegar a ser” y es lo que le pasa a esta ranita que es pequeñita pero la gente se baja del Transiberiano para buscarla y por supuesto hacerse el selfie correspondiente.
La rana viajera
Pero nuestra amiga no es una escultura al azar, es parte de un cuento popular de Vsevolod Garshin (1855-1888) uno de los grandes autores de literatura de la edad de oro rusa, estudió en la Escuela de San Petersburgo, posteriormente fue voluntario en la guerra Ruso-turca. De regreso a San Petersburgo sufrió un colapso mental por lo que fue ingresado en un sanatorio mental, como el pintor de gatos ¿os suena? En 1883 se casó y comenzó a trabajar en la Compañía Rusa de Ferrocarriles, un trabajo que le daba para subsistir pero que muy propicio para la creación literaria…no. aunque no lo sé, puede que fuera uno de los muchos motivos que tendría para que en 1888 se suicidara tirándose por el hueco de unas escaleras. Una desgracia, sólo tenía treinta y tres años, un hombre al que años antes Tolstoi consideró el mejor escritor joven de su tiempo junto a Chejov.
Ilustración del cuento
Bueno cambiemos a algo más amable, de que trata “La rana viajera” bueno pues en lo que he podido encontrar, que no esté en ruso ni en lituano ni en estonio ni… os hacéis idea. Pues es una ranita que presume de poder volar con los patos (o gansos) y presume delante de otras ranas y de patos de otros pantanos y resulta que nuestra amiga si vuela, dos patos sujetan una cuerda y ella se agarra a ella y así viaja por el mundo, de ahí “La ranita viajera”
Su autor es Oleg Kislitsky (1954) quien en un principio quería realizar la escultura más grande del mundo pero igualar los 182 metros de Sadar Patel de la provincia de Gujarat en La India no es fácil ni barato, por lo que Kislitsky decidió que si no podía hacer la más grande realizaría la más pequeña, por cierto Sadar Patel fue un político que luchó por la independencia de La India como Mahatma Gandhi y que esto es lo que me gusta de escribir este blog, como paso de unas cosas a otras y cómo aprendemos un poquito cosas que seguramente ni habíamos pensado, ¿Por qué a Gandhi lo conocemos pero a Patel? pero bueno que me desvío. El caso es que la originalidad y la creatividad no se le puede negar y es que Oleg es pintor, escultor, poeta… y autor de varias obras situadas en Tomsk no sólo la Rana viajera.
Ahora que seguimos viviendo esta pandemia y que las vacunas están llegando a toda la población no puedo dejar de pensar en los conejillos de indias y las ratas de laboratorio, en los experimentos que se llevan a cabo con todo tipo de animales y, al pensar en ellos, me viene a la mente un curioso monumento ruso dedicado precisamente a los ratones de laboratorio.
La escultura se encuentra en el Instituto de Citología y Genética de Novosibirsk, Rusia, se inauguró el 1 de julio de 2013 coincidiendo con el 120 aniversario de la ciudad. Nos muestra a un ratón gigante con unas gafitas en la nariz que está tejiendo con dos agujas de punto una cadena de ADN, y no se porque siempre que pienso en cadena de ADN me acuerdo de Jurassic Park… Esta escultura es un homenaje, incluso va más allá, un símbolo de agradecimiento a todos los animales a los que se les han hecho todo tipo de crueldades en favor de la ciencia.
La escultura del ratón mide unos 70 centímetros pero si contamos el pedestal la altura total son 2 metros y medio. Por lo que llama la atención como este instituto ruso ha puesto en valor la vida de estos animales.
El diseño es obra de Andrew Kharkevich y comenta de su escultura que “Combina la imagen de un ratón de laboratorio y un científico. Se captura al ratón en el momento del descubrimiento científico. Si se le mira a los ojos, puede verse que este pequeño ratón ha conseguido algo. Pero la sinfonía completa de los descubrimientos científicos, la alegría, ‘Eureka’ todavía no se han manifestado.” pero el escultor es Alexei Agrikolyansky, quien confiesa la dificultad de otorgar rasgos humanos a un ratón.
La representación es un poco caricaturesca, como un dibujo animado, lejos de la imagen real de un ratón, lo que hace que se enternezca un poquito más el corazón al ver a este ratón científico que, a mi por lo menos, me parece que tiene cierta edad y más aún si me fijo en esa toquilla con la que se cubre. Parece ser él quien realiza el descubrimiento sobre genética, es una cara amable de lo que ha ocurrido en el interior de ese instituto. Sin embargo creo, y esta es mi opinión, que es muy loable por parte de esta entidad reconocer la importancia de estos pequeños seres en la carrera científica.
Y si alguien quiere acercarse, ahora que podemos salir de nuestra comunidad, os dejo el enlace de la ubicación.
Hoy hace dos años de aquel trágico día, dos años y todavía cuando veo caer tu aguja mi corazón se encoge. El día anterior yo había tenido la suerte de visitar otra gran joya del arte, El Duomo de Milán, el último domingo de Ramos prepandemia disfrute de cada rincón de arte. Puede que pienses que no tiene nada que ver Italia con Francia, Milán con París, pero yo regresaba fascinada con cada rincón grabado en mi retina, publicando, enviando y enseñando esta maravilla de la arquitectura cuando por la tarde empecé a ver imágenes de la gran Notre Dame en llamas, yo todavía sentía la majestuosidad de Milán, la euforia de haberla visitado y creo que por eso me afectó tanto ver como uno de mis amores en el mundo del arte desaparecía, por suerte no todo se perdió, pero en aquel instante todos creíamos que estaba perdida. Por Notre Dame, por París un día decidí aprender su idioma y gracias a ello conocer a grandes personas a las que hoy llamo amigas.
Notre Dame tiene muchas caras, la primera que recuerdo no puede ser otra que la de su Quasimodo, Esmeralda y sus gárgolas, en la versión disney por supuesto.
Estamos de estreno en Valladolid, desde el 24 de octubre podemos disfrutar de un conjunto escultórico del artista Cristóbal Gabarrón. Creado para conmemorar el Setenta aniversario de las Naciones Unidas. Es una instalación itinerante, inaugurada en Nueva York en 2015 y desde entonces ha viajado por diversas ciudades, este año ha hecho escala aquí, en Valladolid. Que esté destinada a viajar con un propósito tan importante como los Derechos Humanos me recuerda a otra obra con intenciones semejantes… El Guernica de Picasso.
Universo de Luz, ¿Dónde, cuando, porqué? y sobre todo ¿Hasta cuando? bueno, lo han situado en la plaza de san Pablo, un lugar emblemático de la ciudad, pues tenemos la propia iglesia de san Pablo, el palacio Pimentel, el Museo Nacional de Escultura colegio san Gregorio, el palacio Real y presidiendo por supuesto, la escultura de Felipe II. Cristóbal Gabarrón creó esta obra para conmemorar el 70 aniversario de creación de las Naciones Unidas ONU. La primera instalación fue inaugurada en el mítico Central Park de Nueva York, el 24 de octubre de 2015. El propósito de este conjunto escultórico es viajar por todos los países, cada año ser instalada en una ciudad diferente, como digo comenzó en Nueva York, en 2016 se instaló en la Rotonde du Mont-Blanc en Ginebra, Suiza. En 2017, en Gershwin Plain, Ámsterdam, Países Bajos. En 2018, en Rond-Point Schuman, Bruselas, Bélgica. Se inaugura los 24 de octubre por ser el día de las Naciones Unidas y lo enlazamos con el 10 de diciembre, el día de los Derechos Humanos. Estamos en 2020 un año especial y no solo por lo terrible que está resultando, sino por que es el 75 aniversario de las Naciones Unidas y se ha elegido Valladolid para su instalación, hasta el 10 de enero podremos disfrutarlo.
Foto obtenida de «Diario de Valladolid»
Y ¿Qué significa todo esto? según la propia Fundación, el Universo Iluminado es poderoso por sus dimensiones y belleza y por el mensaje que yace detrás de él. En palabras del escultor «Quiere expresar que sólo juntos tendremos un mundo mejor y más justo en el futuro». Tiene un significado especial, lo fundamental es entender que no solo hay que verlo sino participar, es una obra de arte interactiva e inclusiva, recorres el camino entre esculturas de personas que se dan la mano, todas diferentes, hasta llegar a una espectacular esfera de seis metros de cristales triangulares en los que te reflejas, esa esfera es nuestro mundo y tu te reflejas en ella porque formas parte de él, te conviertes en un eslabón más de esa cadena humana, la palabra clave, Empatía. Gabarrón explica así la obra «El mensaje es el de las Naciones Unidas. Tenemos que tomarnos de las manos y defender los Derechos Humanos para construir un mundo mejor» inicialmente se concibió con setenta figuras, este año por ser el 75 aniversario se han incluido cinco más, 75 figuras-75 años.
Hay un significado más especial todavía, a parte de todo lo que el artista ha querido representar, el lugar, la ciudad, tiene mucha relación con los Derechos Humanos, no olvidemos que entre 1550 y 1551 en el colegio san Gregorio, actual Museo Nacional de Escultura, tuvo logar la denominada «Controversia de Valladolid» donde por primera vez se debatió de los derechos de los indígenas en la conquista de América, como mayor defensor, Bartolomé de las Casas. Gracias a esta «Controversia» se modificaron las leyes indias, y se regularon las conquistas, ¿Cómo? primero solo se permitía adentrarse en terrenos sin explorar a los religiosos, y hasta que no se llegaran a acuerdos con la población indígena no se podían crear asentamientos y nada que decir que los soldados no podían avanzar. Todo esto quedó plasmado también en «Las ordenanzas de Felipe II». Un primer intento para otorgar los mismos derechos a todos los humanos.
Espero que ahora que he explicado un poco más su significado, podáis apreciar lo fabuloso que es este conjunto escultórico, con su gran carga simbólica, puede que otro año la podamos contemplar en otra ciudad, pero tal y como la vemos hoy será imposible, por eso os animo, con ojos nuevos, contemplar como el Arte se pone al servicio de los Derechos Humanos.
Estamos de cumpleaños, no el mío claro, si no el de Alfons Mucha, le dedico unas palabras pues he tomado la imagen “Música” de su serie de “Las Artes” como imagen principal tanto de este blog como de mis redes sociales. Voy a contar un poco su vida y su obra.
Es considerado el máximo exponente del Art Nouveau, no sólo fue pintor sino artista decorativo, pero donde realmente destaca es en un sector novedoso, la publicidad, es ahí en el cual logró sus grandes triunfos, todo anunciante solicitaba por sus servicios, incluso la actriz Sarah Bernhardt llegó a ofrecerle un contrato de exclusividad por seis años para que la representara en sus obras. De esa manera sus imágenes son mundialmente conocidas, no solo en museos, sino siendo símbolos de distintos productos, hoy en día sigue siendo considerado referente de la evolución del cartel comercial.
Cartel de Gismonda, Sarah Bernhardt, 1894
Sus obras se caracterizan por las figuras femeninas estilizadas, de largas melenas, líneas sinuosas, flores, decorados recargados y arabescos, con gran influencia bizantina características en sus elementos decorativos, en lo referente al color vemos una influencia del Prerafaelismo y el mundo medieval.
Nace el 24 de Julio de 1860 en Invancice, Moravia, una de las tres regiones de la República Checa. En 1879 viajará a Viena donde trabajará como pintor de decorados teatrales hasta 1885, cuando comenzará sus estudios en la Academia de Bellas Artes de Munich, gracias al mecenazgo del conde Khuen-Belassi, para el que había trabajado dos años antes en la decoración del palacio Emmahof. De ahí marchará a París para estudiar en la Academie Julian. En 1892 recibe el encargo de ilustrar la obra “Scenes et episodes de l´histoire d´Allemagne” de Charles Seignobos, en los que ya se pueden ver sus principales características como mujeres bellas con cabelleras sueltas, arabescos, colores, etc. Su primer gran éxito y reconocimiento llega en 1894 cuando realiza su primer cartel para Sarah Bernhardt, es en este momento cuando le ofrece el contrato en exclusividad por seis años. Tres años después celebrará su primera exposición individual en la galería Bodiniere de París en la que exhibe 107 obras, ese mismo año también realiza otra exposición en el Salon des Cent con 448 obras, posteriormente exhibirá en Praga en el Salón Topic. Su éxito seguirá aumentando hasta 1899 cuando el gobierno austrohúngaro le invita a participar en la Exposición Univerdal de París de 1900. Entre 1906 y 1910 se dedicará a impartir clases en América. A su regreso a Praga culminará la decoración del Salón del alcalde de la Casa Municipal que será la última gran obra realizada en estilo modernista de la ciudad. Entre otras obras diseñará sellos de correos y billetes para la recién nacida Checoslovaquia, 1918. Seguirá trabajando en la “Epopeya eslava” hasta 1928 cuando toma la decisión de entregarla tanto a la ciudad de Praga como a su pueblo. Una de sus últimas obras la realizará en la catedral de Praga, diseñando las vidrieras. Tras la invasión alemana de Checoslovaquia, Mucha es una de las primeras personas detenidas por la Gestapo. Se le permite regresar a su casa, pero su salud empeora rápidamente y muere en Praga el 14 de julio de 1939. Su tumba se encuentra en el cementerio de Vyšehrad.
En 1898 realiza la serie «Las Artes» dedicada a los cuatro géneros artísticos, fue impresa en vitela en una edición de 1000 copias, con 50 copias adicionales de edición limitada impresas en satén. En ella deliberadamente evitó la utilización de sus tradicionales atributos, tales como la pluma de ganso, los instrumentos musicales o los utensilios de dibujante. Del mismo modo nos incluye la naturaleza en el fondo, dotando a cada arte un momento del día. La mañana para la Danza, mediodía para la pintura, la tarde para la Poesía y la noche para la Música.
Epopeya Eslava es considerada una de las siete maravillas checa, Mucha quiso reflejar la historia de la nación eslava, una historia milenaria desde su origen basado en la mitología hasta la liberación del siglo XIX, se compone de 20 lienzos pintados a lo largo de 18 años.
Epopeya Eslava
Epopeya Eslava
Epopeya eslava
Epopeya Eslava
Epopeya Eslava
Y porqué esta imagen, por una “mala” costumbre de una persona importante en mi vida, esa mala costumbre que agradezco desde aquí. Y es que cuando esta persona viaja, siempre me trae libros sobre arte de cada ciudad que visita, empezó con Nueva York allá por el 2005, luego Petra, Londres, Tel Aviv, y por supuesto Praga y fue con ese libro cuando yo redescubrí a este gran artista, sus obras, su arte. Quedando grabada la imagen concreta de “la Música” esa mujer que intenta escuchar, de larga melena morena y que a la hora de abrir este blog no lo dude, ella sería mi imagen. Por cierto esa persona no es otra que mi hermano.