
Hace unos días me vino a la memoria este cuadro viendo fotos de viajes, ¿Porqué este cuadro? cuando viajo a una ciudad me parece visita obligada acudir a sus museos y tengo que reconocer que me gusta hacerlo con gente que en un principio no están interesados en «ver cuadros», mi cámara está llena de fotografías de mis acompañantes mientras disfrutan de una obra, cuando algo les llama la atención. Yo suelo pararme en todo, fijarme en detalles, comparto datos que creo que hacen la visita más interesante, pero luego hay un momento en que esa persona poco interesada en el arte se para en seco delante de una obra, la mira, la observa, me llama para que me acerque y empieza a hablar de todo lo que le pasa por la cabeza, un punto de vista distinto, ese momento es uno de los mejores cuando visito un museo. Es lo que ocurre con esta obra «The sunshade» no es la más conocida del artista, de hecho en la guía del museo no aparece. Hace un año estuve en Dublín, mi primera visita a Irlanda y espero que no la ultima, me encantó y la recomiendo. Y cómo no, visita obligada a la National Gallery, es allí donde se encuentra esta obra, su autor William John Leech (1881-1968) pintada en 1913, mi acompañante se quedó fascinado con el color, esa paleta cromática que a simple vista parece limitada, el rostro de la mujer, que a él le decía tantas cosas… es por eso por lo que hoy la muestro aquí a ver si a más personas le provoca esas sensaciones.
Leech toma como modelo a su esposa Elizabeth, la luz del sol irrumpe con fuerza desde la izquierda de la pintura resaltando los finos rasgos del rostro y las manos de la mujer, vestida a la moda de la época, utiliza el amarillo cadmio de la chaqueta de punto, pintado en un empaste espeso para crear textura, vibra contra el verde viridiano de la sombrilla, que proyecta sombras del mismo color sobre los hombros de la modelo. Al fondo pueden verse tallos altos de lirios, este escenario puede ser el jardín de Concarneau, donde Leech pintó su famoso cuadro «A Convent Garden Brittany», tanto el atrevido color como los parches de luz son característicos del estilo postimpresionista de Leech.
Hablemos un poco de William Jonh Leech, nació en Dublín en 1881, estudió en la Royal Hibernian Academy con Walter Osborne. En 1903, se traslada a París, donde se enamorará del paisaje francés y permanecerá hasta 1917, allí conocerá a Elisabeth Saurin, una joven pintora con un estilo artístico afín al suyo, con quien contrae matrimonio y a quien toma como modelo para esta pintura, sin embargo su matrimonio sólo durará dos años. Leech vivirá principalmente en Concarneau en Bretaña, pero visita Dublín con regularidad y continua exhibiendo anualmente en la Royal Hibernian Academy, quien lo eligió como miembro de pleno derecho en 1910. Su pintura fue ganando prestigio en París, donde le otorgaron la medalla de bronce en El Salón de 1914. En 1918, Leech sirvió por un tiempo en el ejercito en Francia a causa de la Primera Guerra Mundial, pero esta experiencia lo dejó sumido en una depresión. Sin embargo, continuó pintando y exhibiendo sus obras durante los años 20 y 30. Ya en los años 40 realizará diferentes exposiciones individuales en la Galería Dawson en Dublín, a pesar de todo el reconocimiento por sus obras a lo largo de su vida, Leech tuvo problemas financieros, se dice que llegó a hacer sus propios marcos para ahorrar dinero.
En cuanto a su estilo su trabajo muestra una influencia tanto por pintores impresionistas como Monet o Cézanne como por pintores postimpresionistas como Matisse y Van Gogh, debido a su estancia en París, pero también debido a la influencia de Walter Osborne, pintor de paisaje impresionista con quien entra en contacto en la Royal Hibernian Academy.

Y gracias a este recuerdo dejo pendiente dedicar unas líneas a Elisabeth, que cómo ya he dicho también fue artista y he descubierto cosas muy interesantes sobre ella.