Quiero compartir un poquito de Semana Santa, bueno poquito según se mire, porque ya te adelanto que va para largo. Y es que hay tanto que decir que ni se por donde empezar: procesiones, pasos, cofradías… Tal vez lo mejor sea comenzar desde el principio: ¿Por qué se celebra la Semana Santa de esta manera en Valladolid? La tradición comienza en los conventos, donde surgieron las cinco primeras cofradías de la ciudad, que aún perduran: Vera Cruz, Angustias, Piedad, Sagrada Pasión y Jesús Nazareno. Fue en los siglos XVI y XVII cuando el fervor por la Semana Santa alcanzó su apogeo, pero claro cuando tienes a escultores de la talla de Juan de Juni y Gregorio Fernández, entre otros, es imposible que los sentimientos no exploten.
Sin embargo, todo empezó a decaer en el S.XIX donde se desvirtuó la idea propia del significado de la Semana Santa, debido a la proliferación de puestos de comida y bebida en las calles. Imagina la escena: cofrades con sus hábitos, imágenes sagradas adornadas con flores, y de repente, la tentación de detenerse para disfrutar de un suculento plato de carne, porque claro, estás haciendo mucho esfuerzo. La situación se descontroló por completo. De estas que nos invaden los franceses y claro cortaron con todo lo que se hacía en Semana Santa lo malo pero por desgracia también lo bueno, dejando únicamente una procesión el Viernes Santo, Luego querían que les tuviéramos cariño.
Una vez les expulsamos se vuelve a retomar la Semana Santa. El verdadero resurgir será en 1920 con el Arzobispo Gandásegui, el arquitecto e historiador Juan Agapito y Revilla y el director del Museo de Bellas Artes Francisco Cossio, ellos recuperaron las procesiones con la colaboración de las cinco cofradías penitenciales, las imágenes del museo. Se unieron asociaciones religiosas laicas al proyecto, dando lugar a la creación de nuevas cofradías y expandiendo la procesión general del Viernes Santo. Con el paso de los años, estas nuevas cofradías han contribuido con nuevas tallas, enriqueciendo aún más la tradición.

Y esta es un poco, a grandes rasgos, como surge la Semana Santa que todos conocemos.
