¡Por el amor de Dios! Cuantas veces habremos utilizado esta expresión. Su significado lo conocemos todos, se utiliza cuando algo nos escandaliza y el mundo del arte sabe mucho de escandalizar. Este es uno de esos ejemplos que precisamente se titula For the Love of God (Por el Amor de Dios) el autor Damien Hirst, un artista británico. Es conocido por sus obras conceptuales, provocativas y polémicas, que abordan temas como la muerte, la vida y la vanidad. Es famoso por su serie de animales conservados en formaldehído, como el tiburón titulado The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living. Pero este no es el ejemplo de obra que escandaliza que os quiero mostrar sino ¡por el amor de Dios! Una pieza realizada en 2007 y no es nada más ni nada menos que un molde de platino de una calavera humana, sí Humana, con 8.601 diamantes sin defectos entre los que se encuentra un diamante rosa en forma de pera en la frente. El precio… os lo cuento más adelante.

Primero contaré que quiere expresar el artista, es una exploración de la muerte, la vanidad y la obsesión por la riqueza y el lujo. La calavera es una representación impactante y provocativa, desafiando las nociones convencionales de belleza y arte. Como os podéis imaginar generó una gran polémica y dividió opiniones, algunos la consideraron una obra maestra y otros la criticaron como un mero acto de comercialización y exceso. La obra ha sido exhibida en varios museos y galerías alrededor del mundo, capturando la atención del público y generando debate sobre los límites del arte contemporáneo. Pero no solamente destaca por el lujo y la ostentación sino que no hay que olvidar que se trata de una calavera humana, la calavera de una persona que es utilizada como un objeto artístico, con lo que la ética, el respeto a los fallecidos e incluso las creencias de muchas personas ha generado toda parte de críticas, muchas personas consideran que el uso de una calavera de una persona real convierte el arte en, como mínimo, irrespetuoso y ofensivo.

Por otro lado estaría el exceso de uso de diamantes, si bien siempre se han oído quejas del uso de materiales preciosos en obras religiosas de hace cientos de años, este desfase económico para una pieza moderna no deja indiferente a nadie. Cómo es lógico la comercialización y la atención mediática en torno a la obra también han sido objeto de crítica. Algunos ven la obra como un intento de generar publicidad y aumentar el valor de la pieza a través de su exclusividad y su precio elevado. Pues en términos de precio, «For the Love of God» es una de las obras de arte más caras jamás creadas por un artista vivo. En 2007, se vendió a un grupo de inversores privados por una cifra estimada de £50 millones (alrededor de $100 millones en ese momento). En 2008 se embolsó más de 150 millones de euros tras vender varias de sus obras en la casa de subastas Sotheby’s. Damien Hirst diseñó la Union Jack gigante que cubría el escenario en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y planea abrir su propia galería al sur de Londres en 2014, en la que expondrá su colección de arte personal.

En mi opinión, y esto es una opinión, con esta obra el autor ha conseguido lo que quería, llamar la atención. No olvidemos que como he dicho al principio, es conocido por obras provocativas y sobre todo polémicas, no creo que lo que Damien Hirst quisiera es que su calavera acabara en un museo sino que provocara que todos hablásemos de ella. Yo precisamente le estoy dando eso que reclamaba. Y sí, me escandaliza el coste de la obra, pero más aun me interesa saber de quién es la calavera, pues no olvidemos que es real, pero eso también nos lleva a la polémica de que los museos están llenos de restos humanos, expuestos como cualquier otra pieza, ¿porqué ésta ha de ser diferente a las calaveras egipcias, mayas, prehistóricas etc.?